
Se caracteriza por su arquitectura al estilo de los viejos edificios de ladrillo rojo de la Revolución Industrial. En su interior se conserva una maquinaria de fierro vaciado, pieza única de la arqueología industrial.
Tiene capacidad para 350 personas.
Sus accesos son el 6 (Antonio I. Villarreal- Plaza Sésamo) y 7 (Av. Constitución-Río Santa Catarina).